Las propuestas presentadas por la empresa en el marco del proceso de negociación del ERE resultan completamente insuficientes y no alcanzan, ni de lejos, las condiciones establecidas en expedientes anteriores. Tras más de un mes de intensas negociaciones, la empresa sigue sin aportar medidas que garanticen una solución justa para las personas trabajadoras afectadas, ni contempla mecanismos de apoyo adecuados para facilitar su reubicación o transición laboral.
Desde UGT-FICA, hemos defendido en cada reunión la necesidad de que este proceso de reestructuración tenga en cuenta los derechos de las personas trabajadoras y que incluya medidas concretas para minimizar el impacto social del expediente. No podemos aceptar un plan que ignore la realidad de los distintos colectivos afectados, especialmente aquellos de mayor edad, quienes enfrentan serias dificultades para su reinserción en el mercado laboral. Exigimos garantías claras y compromisos firmes por parte de la empresa en términos de recolocaciones, compensaciones y planes de acompañamiento para los trabajadores en situación de mayor vulnerabilidad.
A lo largo de estas semanas, hemos planteado diversas alternativas que permitirían alcanzar un acuerdo más equilibrado, pero la empresa sigue manteniendo una postura inmovilista, con propuestas ambiguas y sin un verdadero compromiso con la plantilla. Nuestra prioridad ha sido y seguirá siendo la defensa de los intereses de las personas trabajadoras, exigiendo que se implementen medidas que no solo compensen adecuadamente a quienes se vean afectados por este ERE, sino que también ofrezcan soluciones reales de cara a su futuro profesional.
Instamos a la empresa a reconsiderar su posición y a colocar a las personas trabajadoras en el centro de la negociación. No vamos a aceptar una salida que perjudique a la plantilla ni que deje sin respuesta a quienes más necesitan protección en este momento crítico. Desde UGT-FICA, seguiremos explorando todas las vías posibles para desbloquear la situación y garantizar que las medidas adoptadas sean justas y socialmente responsables. Nuestro compromiso sigue firme: luchar por un acuerdo que respete la dignidad y los derechos de todas las personas afectadas.
